Associazione di Promozione Sociale “Le Vie”

La Via dei Concerti

Academia de Dirección Musical

ciudadanos del mundo, líderes, directores musicales

 

En tiempos recientes, el concepto de director ha sido llamado por la misma sociedad a re-evaluarse en dos elementos indispensables:

  • la formación del joven como ciudadano del mundo, fundamentado en los valores que no perecen… la justicia, la verdad, la honradez, la tolerancia, la permanente comunicación, el respeto por la vida y la diversidad, entre otros, y
  • la adquisición de una profunda conciencia y preparación para liderar entre las juventudes y sus intereses musicales, un proceso que logre desatar el bien y recorrer en forma transparente y firme, el camino hacia la realización de la sociedad y del individuo.

La agrupación musical es un pequeño modelo de sociedad organizada en la cual se trazan una serie de objetivos (generales, específicos, a largo, mediano y corto plazo) respetando valores sociales construidos en el tiempo por el sentir y el pensar del ser humano, siempre en busca de un equilibrio, de una realización de la colectividad y de la individualidad, de un profundo respeto por la naturaleza, de la cual es huésped.

El proceso social obedece – así como la constitución de un grupo musical – a un desarrollo permanente, cambiante, en continuo cuestionamiento, que necesita bases muy sólidas y transparentes para poder garantizar, en el tiempo, la realización de esos objetivos, así como motivar a los seres a continuar en el arduo e indefinido camino del así llamado progreso.

La formación integral de directores se fundamenta en los valores mencionados, el rigor y disciplina exigidos por el arte, y el respeto al quehacer creativo, para influir en el proceso social a través del gran poder transformador que tiene la música como elemento concientizador del bien y de los auténticos atributos del arte y la sociedad. Las obras de la literatura musical, en sus diferentes y variados períodos – sin excluir en muchos casos su inmortalidad – y la experiencia de hacer música en conjunto son punto de referencia y acercamiento para la agrupación e invitan a la reflexión sobre la posibilidad de alcanzar el bienestar social a través del desarrollo sostenible.

Uno de los más célebres compositores del Siglo XIX, Robert Schumann, nos dejó una serie de pensamientos que acompañan una de sus más apreciadas obras pianísticas, el Álbum para la Juventud, Op.68, que él mismo llamó Reglas de la Vida Musical. Es suficiente citar algunas de ellas para comprender la profundidad de su pensamiento y la claridad de sus propuestas formativas:

  • Las leyes de la moral son aquellas también del arte.
  •  Si todos quisieran tocar la parte del primer violín, no se podría jamás organizar una orquesta. Respeta por lo tanto a cada músico, en cualquier lugar donde esté.
  • Piensa que no eres único en el mundo. ¡Sé modesto! Tal vez no has pensado ni inventado nada que otros ya no lo hayan hecho; pero si llegaras a hacerlo, considéralo como un don del cielo que deberás compartir con los demás.

Schumann se preocupó por evitar que los cánones “fundamentalistas” del siglo de las luces, llevados a sus extremos, frenaran el surgimiento de nuevas propuestas, de juventudes con ideales y valores artísticos nuevos. 

De manera similar, la Academia de Dirección Musical de La Via dei Concerti se propone formar jóvenes directores que, con genuina vocación musical y calidad humana, ayuden a rescatar aquellos valores que han sido tan descuidados pero que son tan necesarios. Para este fin, y mediante la subvención de individuos y entes patrocinantes, la Academia brinda capacitación gratuita a estos jóvenes por medio de cursos de cursos de dirección en Italia, país sede de La Via dei Concerti, en la sede de programas musicales juveniles de desarrollo social ofrecidos en otros países, y en línea. Candidatos idóneos son aquellos jóvenes que ya estén participando en uno de estos programas como músicos o directores de las agrupaciones.

La Via dei Concerti, próxima a su séptima edición, es un festival juvenil itinerante que ofrece a jóvenes músicos de todo el mundo la oportunidad de convivir y participar en giras de conciertos que promueven la integración social al cultivar el intercambio cultural y el aprecio por la diversidad. Los cursos ofrecidos por la Academia de Dirección Musical de La Via dei Concerti con el auspicio de la Associazione di Promozione Sociale “Le Vie” responden a la necesidad de formar directores de alto nivel musical que lideren este tipo de procesos transformativos alrededor del planeta.

 

Plan de Formación

En un proceso paralelo al crecimiento y desarrollo de su trabajo con la agrupación musical, el joven director (o directora) irá obteniendo una serie de parámetros formativos que le permitirán no sólo crecer y desarrollar sus aptitudes individuales, sino también participar contribuir al crecimiento de la agrupación. De este modo obtendrá, en forma práctica, una respuesta clara y evidente de todos los aspectos necesarios y empleados en el proceso formativo. Los parámetros formativos responden a cuatro categorías fundamentales, descritas a continuación. 

ESTUDIO DE LA PARTITURA. La partitura es la referencia primaria utilizada para desarrollar un proceso interpretativo cuyo objeto es traer a la vida y en tiempo real un sentir, mensaje y visión altamente relevantes tanto para el intérprete como para el público. Dado que, en su forma más literal, la partitura no es más que un conjunto de instrucciones, puntos y líneas, es decir, apenas un punto de partida, su estudio debe ser integral y exhaustivo. Como producto de este estudio, el director debe poner al servicio de la obra toda su capacidad auditiva, sensibilidad, intuición e intelecto a fin de acercarse a ella cuanto más pueda para así guiar e inspirar a los músicos con energía y convicción. Por lo tanto, este aprendizaje integra diversas disciplinas y aspectos que incluyen:

  • Análisis musical (desarrollo auditivo, solfeo, armonía, contrapunto, formas musicales, orquestación)
  • Contextualización (historia de la humanidad, historia de la música, ubicación sociológica)
  • Carácter y discurso de la obra (psicología, dramaturgia, lógica, analogía lingüística)
  • Relevancia personal (¿Qué significa esta música para mí? ¿De qué modo es edificante para la agrupación y el público?)
  • Decisiones interpretativas (puntos de llegada, tempo, fraseo, articulación, dinámica, agógica, arcadas)
  • Planeación (selección y edición de particellas, logística, plan de ensayo)

GESTUALIDAD. La gestualidad es el instrumento principal de comunicación del director. En lugar de ser un fin en sí misma, es el medio primordial para transmitir la intención musical y lograr una respuesta viva por parte de la agrupación musical. La gestualidad es la síntesis final del planteamiento interpretativo alcanzado a través del estudio profundo de la partitura y su transmisión gestual, oral y escrita en los ensayos con la agrupación. Tan poderoso es el lenguaje corporal, que, tanto desde el podio como durante el quehacer cotidiano, manifiesta la actitud del individuo ante el mundo y su deseo de servir a la música en beneficio de la humanidad. Aprender y desarrollar una gestualidad integral y efectiva conlleva observarse a sí mismo en la vida diaria y profundizar en importantes aspectos que incluyen: 

  • Alineación corporal y respiración
  • Independencia de los brazos y de las manos
  • Función del rostro, los brazos, las manos y la batuta
  • Emisión de mensajes objetivos, subjetivos y subliminales
  • Sincronía entre la idea musical, el impulso gestual y la respuesta sonora
  • Relación entre las referencias visuales/auditivas que recibe el músico (particella, gestos del director, gestos de otros músicos, sonido del grupo)
  • Uso del gesto para guiar y acompañar 

TÉCNICA DE ENSAYO. El objeto principal del ensayo es establecer pautas específicas para la interpretación conjunta de una obra en concierto o grabación. Sin embargo, el ensayo puede y debe ir mucho más allá. Como experiencia educativa, el ensayo ayuda a desarrollar la habilidad de hacer música en equipo, combinado destrezas, sensibilidades, voluntades y esfuerzos individuales para obtener un resultado grupal mucho más trascendente que la suma de sus partes. Como plataforma transformativa, al señalar con claridad las responsabilidades y derechos de cada integrante así como las jerarquías que rigen la pequeña sociedad del grupo musical, y al celebrar la confluencia étnica, social y cultural del grupo, el ensayo contribuye a incentivar la sensibilización humana hacia la búsqueda conjunta de un mundo mejor. Estas son algunas de las pautas a considerar para conseguir una dinámica de ensayo productiva:

  • Elaboración del calendario de ensayos
  • Determinación de objetivos específicos de cada ensayo
  • Distribución del tiempo de cada ensayo
  • Modalidades de ensayo (lectura exploratoria, práctica detallada, ejecución de pasajes en contexto, información sobre la obra, reflexión en torno a la obra, etc.)
  • Tipos de ensayo (taller de fila, taller seccional, ensayo del grupo completo, ensayo general)
  • Uso de indicaciones gestuales, orales y escritas
  • Combinación del aprendizaje intuitivo y el aprendizaje racional
  • Interrelación entre la expectativa y la motivación
  • Utilización del ensayo para apoyar el crecimiento personal de los participantes
  • Pedagogía aplicada según el tipo de grupo (infantil, juvenil, universitario, profesional)
  • Necesidad de conocerse a sí mismo y ser genuino
  • Importancia de hacer de la experiencia musical una experiencia humana
  • Importancia de tocar la música con el oído y la sensibilidad

EL DIRECTOR COMO EDUCADOR Y LÍDER EN LA COMUNIDAD. Ahora más que nunca, en medio del caos, arbitrariedad, aislamiento y pobreza material – pero sobre todo espiritual – que agobian al mundo, necesitamos fomentar una conciencia sensible, unificadora y constructiva que apunte a la humanidad hacia un horizonte más luminoso. Nuestro punto de partida es y seguirá siendo la juventud, quienes son los directores, educadores, gestores culturales y líderes del mañana. Dentro de los tópicos tratados por nuestros profesores de dirección y especialistas en otras disciplinas están:

  • Identificación de la temática y escogencia del repertorio para los conciertos
  • Comunicación con el público y patrocinadores en los conciertos y fuera de ellos
  • Organización de agrupaciones musicales y de programas de aprendizaje musical
  • Organización de eventos musicales para promover la convivencia e intercambio cultural
  • Obtención de apoyo comunitario, empresarial y gubernamental
  • Mecanismos legales para canalizar el apoyo externo y la actividad administrativa
  • Manejo de recursos
  • Tipos de liderazgo
  • Inteligencia emocional
  • La filosofía y sus aportes a la reflexión
  • La ética y su presencia en el mundo musical
  • Reflexión permanente y reconocimiento de las leyes sociales que rigen y gobiernan cada país
  • Cambios en las propuestas sociológicas
  • Discusión de necesidades sociales de nuestro tiempo, tales como la diversidad, equidad, inclusión e integración
  • Discusión de problemáticas que afronta la juventud

A través de sus cursos, la Academia de Dirección Musical de La Via dei Concerti ayuda a lograr que valores tales como la justicia, la verdad, la honradez, la tolerancia, la permanente comunicación, y el respeto por la vida y la diversidad formen parte del proyecto de formación de la juventud, de los jóvenes directores, de los líderes del mañana, de los ciudadanos del mundo.

 

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